¿Quiénes somos?

 

Las Hijas del Divino Salvador formamos en la Iglesia un instituto religioso femenino de derecho pontificio, dedicado a las obras de apostolado (Const. 2). Las siglas que nos distinguen son: HDS

Nuestro Fundador: Monseñor Pedro Arnoldo Aparicio y Quintanilla, salesiano y primer Obispo de la Diócesis de San Vicente.

Nacimos un 24 de diciembre de 1956, en la Ciudad de Santo Domingo, Diócesis de San Vicente, en el país de El Salvador, Centro América. La fundación se llevó a cabo con la celebración Eucarística del nacimiento del Niño Jesús, presidida por nuestro Padre Fundador .

Nuestro nombre se fundamenta en el Divino Salvador: en honor al Patrono de la República de El Salvador: el Salvador del Mundo, donde nació nuestro Instituto y por haber nacido la misma noche que nació Jesús, el Salvador.

Nuestro Carisma es: Llevar el mensaje del Pesebre de Belén a la niñez y juventud, especialmente la más pobre y necesitada, a través de la educación Cristiana, con el espíritu de San Juan Bosco, haciendo que Cristo Reine.

Las Hijas del Divino Salvador nos esforzamos día a día por seguir, imitar y transmitir a Cristo en el Pesebre y en toda su Infancia viviendo las virtudes de la humildad, la pobreza, la sencillez y la obediencia. Siendo portadoras de paz, serenidad, confianza, comprensión, esperanza, reconciliación, ternura espiritual (Lc 2, 1-20. Const. 7-13). Y, en nuestro apostolado, imitamos también, las actitudes de Cristo Buen Pastor y Maestro (Jn 10, 1-18. Mc 1, 22. Const. 60.66-69) viviendo el Sistema Preventivo de Don Bosco. De esta manera, nos convertimos para la Iglesia en testigas de Cristo.

Nuestros Patronos son: El Divino Niño Jesús, el Divino Salvador como Titular y María Auxiliadora (Const. 6).

Nuestro lema es: “Es necesario que El Reine” y el Divino Niño Jesús que veneramos, a sus pies tiene la leyenda: “Yo Reinaré”. (Const. 7)

En la misión, trabajamos con especial esfuerzo por la salvación de la niñez y juventud. Nuestro trabajo es hacer que Cristo reine en los ambientes y lo hacemos con la oración, la palabra, el testimonio de vida y nuestra santidad (Const. 2. 10. 82. Regl. 36-64).

Nuestro apostolado a nivel general lo desarrollamos de acuerdo a nuestro carisma y en sintonía con las líneas pastorales de los Obispos y Párrocos: en Catequesis: con la coordinación de la catequesis en parroquias, formación de catequistas y coordinación de grupos juveniles. En Educación: Colegios, escuelas parroquiales, casas hogar, guarderías y talleres de promoción para la mujer (Const. 3.5.10). Además, trabajamos en los consejos parroquiales y diocesanos (Regl. 64).

Nuestra vida, además, de tener una base Cristológica muy profunda, también tiene una base profundamente mariana y eclesial. La Santísima Virgen María en nuestra vida y misión, ocupa un lugar especialísimo como Madre y modelo (Const. 8). Nacimos para dar gloria a Dios en la Iglesia; por lo tanto, nos mantenemos unidas a la Iglesia local y universal y prestamos una filial obediencia a toda disposición del Vicario de Cristo (Const. 111).

Las Hijas del Divino Salvador, nos identificamos como: Una religiosa-catequista-educadora que vive la espiritualidad del Pesebre de Belén y de Don Bosco. (Const. 1-13).

Estamos presentes en 8 países: El Salvador (9 obras), Guatemala (2 obras), Panamá (1 obra), Venezuela (3 obras), Bolivia (6 obras), Argentina (2 obras), Italia (1 obra) y EEUU (1obra)

Somos parte de la Familia Salesiana a partir del 5 de febrero de 1987 y de Derecho Pontificio desde el 4 de marzo de 1989.

El 24 de diciembre de 2005, iniciamos un gran acontecimiento en nuestro Instituto: la apertura del Año Jubilar, en ocasión de la celebración de los 50 AÑOS de fundación. Por lo que estamos muy agradecidas con Dios, la Santísima Virgen María, nuestro Padre Fundador, nuestras Hermanas y con todas las personas generosas que nos han ayudado y nos siguen ayudando en nuestras obras para el desarrollo de la misión que Dios nos ha confiado.

¡GRACIAS SEÑOR, POR TU PRESENCIA AMOROSA EN MEDIO DE NOSOTRAS!

La congregación